A continuación encontrarás una rutina de 10 minutos, frases en inglés para usar hoy mismo y respuestas claras sobre el acento y los errores.
¿Necesito hablar bien inglés para ayudar?
No. Tu hijo necesita oír inglés, y necesita a alguien que lo comparta con él. Esa segunda parte puedes hacerla con muy poco inglés.
Las investigaciones sobre niños pequeños y pantallas muestran que un adulto que participa marca la diferencia. La Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) dice que los efectos positivos de los contenidos educativos de alta calidad son mayores cuando un padre, una madre o un cuidador los ve con el niño o los usa para enseñarle. Las recomendaciones de 2026 del Gobierno del Reino Unido para menores de 5 años dicen lo mismo: usar las pantallas juntos «es mejor para el desarrollo de los niños que usarlas a solas».
Participar no requiere un inglés perfecto. Consiste en sentarte al lado de tu hijo, señalar, sonreír y repetir la palabra después de que la diga el juego, la canción o el libro.
¿Mi hijo copiará mi acento o mis errores?
A muchos padres les preocupa esto. No hemos encontrado buenas investigaciones sobre esta pregunta concreta, así que aquí tienes consejos sencillos.
- Deja que primero hable una voz clara. Un juego, una canción o un audiolibro pueden decir la palabra nueva. Después, la dices tú también.
- No te calles por tu acento. Participar es lo que respalda la investigación citada arriba, y puedes hacerlo con el inglés que tienes.
- Tu hijo oirá muchas voces. Canciones, juegos, profesores y, más adelante, amigos de la escuela. Tu voz es una de ellas.
- Comprueba las palabras que no tengas claras. Vuelve a poner la palabra y dila con tu hijo. Conviértelo en parte del juego: «Let's listen again!» (¡Vamos a escucharla otra vez!).
- Cuando te equivoques, dilo. «Oops! Let's try again.» (¡Uy! Vamos a intentarlo otra vez). Tu hijo ve que aprender es intentarlo.
¿Debo hablar solo en inglés en casa?
No hace falta. Usar más de un idioma «no confunde a los niños ni provoca retrasos del habla o del lenguaje», dice el sitio web informativo de ASHA (la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición). Pero cada idioma se desarrolla según lo mucho que el niño lo oiga. En un estudio con niños pequeños que aprendían dos idiomas, su nivel en cada idioma se correspondía con cuánto oían ese idioma (Hoff y colaboradores, 2012). Así que, si el inglés ocupa el lugar del idioma de casa, este puede desarrollarse más despacio.
Algunas familias eligen el método «un padre, un idioma», en el que uno de los padres le habla al niño solo en inglés. Es una decisión de cada familia. Si lo eliges, asegúrate de que el idioma de casa se siga oyendo mucho.
Un equilibrio sencillo es usar el idioma de casa la mayor parte del día: para los cuentos, los sentimientos, las bromas y las conversaciones en familia. Añade el inglés en momentos cortos y de juego. Nuestra guía ¿Aprender inglés confundirá a mi hijo? (en inglés) lo explica con más detalle.
¿Qué puedo decirle a mi hijo en inglés?
Te bastan unas pocas frases cortas. Muchas le piden a tu hijo que encuentre algo, no que hable. Es un buen primer paso, porque los niños suelen entender las palabras nuevas antes de poder decirlas. En un estudio, niños de cinco años que aprendían inglés con una canción llegaron a reconocer las palabras nuevas, pero la mayoría aún no podía decirlas (Coyle y Gómez Gracia, 2014).
- Para buscar cosas: «Where is the ball?» (¿Dónde está la pelota?) «Show me the cup.» (Muéstrame la taza). «Can you find something red?» (¿Puedes encontrar algo rojo?)
- Para felicitar: «Yes!» (¡Sí!) «You found it!» (¡Lo encontraste!) «Good listening!» (¡Qué bien escuchas!)
- Para turnarse: «My turn.» (Me toca a mí). «Your turn.» (Te toca a ti).
- Para decir una palabra juntos: «Let's say it together: apple.» (Vamos a decirlo juntos: manzana).
- Para dar a elegir: «Is it a cat or a dog?» (¿Es un gato o un perro?)
- Para describir: «A big ball. A small ball.» (Una pelota grande. Una pelota pequeña). «The apple is red.» (La manzana es roja).
- Para terminar: «Bye-bye, words! See you tomorrow.» (¡Adiós, palabras! Hasta mañana).
También puedes poner una sola palabra en inglés en una frase en tu idioma. No pasa nada.
¿Cómo es una rutina de inglés de 10 minutos?
Elige la misma hora cada día, cuando tu hijo esté descansado y haya comido: después de clase, después de comer algo o una mañana de fin de semana. Las recomendaciones del Reino Unido para niños de 2 a 5 años aconsejan mantener las pantallas lejos de las comidas y de la hora antes de dormir (Gobierno del Reino Unido, 2026).
- Saludo (1 minuto). Siéntate con tu hijo y di: «English time!» (¡Hora de inglés!). Elige cinco palabras de un mismo lugar, por ejemplo la cocina: cup (taza), spoon (cuchara), apple (manzana), table (mesa), chair (silla).
- Escuchar y encontrar (4 minutos). Pon un juego en inglés o mira un libro ilustrado con tu hijo. Cuando suene una palabra, tu hijo encuentra la cosa. Tú la dices después: «Cup. Yes, the cup!» (Taza. ¡Sí, la taza!).
- Encontrarlo en casa (3 minutos). Guarda la pantalla o el libro. Da una vuelta por casa y pregunta: «Where is the spoon?» (¿Dónde está la cuchara?). Tu hijo la señala o te la trae. Luego, al revés: tu hijo pregunta y tú buscas.
- Cantar (2 minutos). Canta con tu hijo una canción corta en inglés. Aplaude y anímate a cantar, aunque no te sepas toda la letra.
- Despedida. «Bye-bye, words! See you tomorrow.» (¡Adiós, palabras! Hasta mañana).
Al día siguiente, retoma dos o tres palabras del día anterior y añade algunas nuevas. Los niños pequeños olvidan enseguida una palabra nueva si solo la oyen una vez (Vlach y Sandhofer, 2012). En un estudio con niños de 2 años, lo que más influyó en que dijeran las palabras nuevas fue en cuántos días distintos las habían oído (Childers y Tomasello, 2002).
Diez minutos son un punto de partida, no una norma. En un día ajetreado, dos minutos de «Where is the...?» (¿Dónde está...?) a la hora del baño también valen la pena.
¿Y si no puedo leer el inglés de un libro ilustrado?
Elige libros con dibujos grandes y pocas palabras. No tienes que leer cada línea. Señala y nombra las cosas que conoces: «A dog. A ball. A tree.» (Un perro. Una pelota. Un árbol). Después, habla también de los dibujos en tu idioma.
Hablar de los dibujos ayuda. Una revisión de 38 estudios encontró que los niños pequeños que aún no saben leer aprenden palabras con los libros ilustrados que comparten con un adulto. Aprenden más cuando el adulto hace preguntas y habla de los dibujos, y cuando cada palabra aparece muchas veces (Flack, Field y Horst, 2018). La mayoría de estos estudios se hicieron en la lengua materna de los niños, pero puedes hacer lo mismo con palabras en inglés.
Dónde encaja Kadoo
Kadoo es un juego para aprender inglés en iPhone y iPad, pensado para niños de 4 a 8 años que aprenden inglés como un idioma nuevo, también en familias que no hablan inglés en casa. Cada palabra se dice en voz alta en inglés americano, así que tu hijo puede oír la palabra, encontrar la cosa y decirla contigo. La ayuda de Kadoo y su sección «Padres» están en ocho idiomas, entre ellos francés, alemán, español, italiano y portugués (Brasil), mientras que los lugares del juego están en inglés. La sección «Padres» muestra las palabras que ha encontrado tu hijo y da ideas para probar juntos en casa. Kadoo no usa el micrófono, así que no puede oír hablar a tu hijo ni corregirlo: hablar juntos es lo que te toca a ti. Las demás preguntas de los padres sobre Kadoo tienen respuesta en las preguntas frecuentes de Kadoo.
Fuentes
- American Speech-Language-Hearing Association, sitio web informativo, Learning More Than One Language.
- Munzer, Parga-Belinkie, Milkovich y colaboradores, American Academy of Pediatrics (2026), Digital ecosystems, children, and adolescents: Policy statement, Pediatrics.
- Gobierno del Reino Unido: Department for Education, Department of Health and Social Care y Prime Minister's Office (2026), New screen time guidance for parents of under-5s.
- Hoff, Core, Place, Rumiche, Señor y Parra (2012), Dual language exposure and early bilingual development, Journal of Child Language.
- Coyle y Gómez Gracia (2014), Using songs to enhance L2 vocabulary acquisition in preschool children, ELT Journal.
- Vlach y Sandhofer (2012), Fast mapping across time: Memory processes support children's retention of learned words, Frontiers in Psychology.
- Childers y Tomasello (2002), Two-year-olds learn novel nouns, verbs, and conventional actions from massed or distributed exposures, Developmental Psychology.
- Flack, Field y Horst (2018), The effects of shared storybook reading on word learning: A meta-analysis, Developmental Psychology.

